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Consejos para el bueno uso de Digital Media – Usar Normas Vancouver en ciencias médicas

Los trabajos de investigación y recopilación en materia de medicina y ciencias de la salud son imprescindibles para el progreso en materia de prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de los pacientes. Dichos trabajos aportan a la loable tarea de mejorar la calidad de vida de los pacientes, e incrementar la esperanza de vida.

Pero cuando se trata de salud, los sistemas son muy rigurosos, y las temáticas bastante complejas. También se suma, paradójicamente, la dificultad que representa la constante actualización de la información en materia de medicina, con lo que se requiere que los autores de trabajos académicos y de investigación en este ámbito se mantengan siempre informados, para incorporar la información más veraz, fidedigna y actual a sus aportes al campo.

¿Cuál es la importancia de las referencias bibliográficas?

Todo tipo de investigación y trabajo académico debe incluir el respectivo crédito a la información de terceros que es utilizada. Cuando las citas bibliográficas se realizan adecuadamente en el texto, el lector puede conocer a qué autor(es) previo(s) pertenece un concepto, enunciado, estadística, hipótesis, argumento o resultado. El uso de fuentes de información es particularmente necesario para los estudios en materia de ciencias de la salud, donde todo debe estar debidamente fundamentado. 

Ofrecer crédito adecuadamente a los autores previos que fueron consultados para realizar un trabajo es necesario para sustentar teóricamente el propio trabajo, ofrecerle solidez científica y académica, y evitar el plagio. Así también, permiten exteriorizar las necesidades de investigación en el tema específico para el momento de realizarse el trabajo, y facilitan que los lectores y futuros investigadores puedan encontrar las fuentes iniciales de dicho trabajo.

¿Qué debe tener una buena bibliografía?

Como es sabido, la bibliografía de un trabajo se compone de dos partes diferenciadas: la primera, las citas dentro del texto; y la segunda, el listado detallado del material consultado. Cada cita en el texto debe pertenecer a su correspondiente referencia detallada en el apartado de bibliografía correspondiente. Así mismo, el autor tiene el compromiso de utilizar solamente fuentes de información primarias; es decir, no emplear información citada por otro autor sin haberla consultado realmente.

Las referencias o citas bibliográficas dentro del texto, es decir, las citas del autor para un segmento de información en particular, deben permitir que el lector identifique a cuál referencia en el apartado de bibliografía pertenece. Por lo general, esto es fácil de llevar a cabo, puesto que las bibliografías se suelen organizar alfabéticamente o numéricamente.

Así mismo, los detalles deben permitir que el lector pueda identificar exactamente cuál es el trabajo previo que se está citando, ya sea un libro, paper, enciclopedia, entrevista, sitio web, programa de tv, o cualquier otro tipo de fuente de información empleado. Esto incluye al autor o autores, título del trabajo, fecha de publicación, detalles del formato (incluyendo la editorial si se trata de una publicación impresa o el enlace si se trata de un sitio o publicación web), y cualquier otra información adicional. Los requerimientos específicos varían dependiendo del tipo de citación utilizado.

Para solucionar este embrollo, afortunadamente, existen estilos de citación aceptados internacionalmente. En el caso de las ciencias de la salud, las normas Vancouver son las más utilizadas. Utilizan un sistema de números para las citas en el texto, y formatos muy definidos para la construcción de la bibliografía. Pero ya no es necesario memorizar estas fórmulas de construcción de referencias, puesto que en la web existen generadores de citas que realizan esta labor gratuita y automáticamente, y solo es necesario copiar y pegar en el trabajo.

Origen de las normas Vancouver

Estas normas reciben el nombre de Vancouver por la ciudad canadiense en la cual se realizó una reunión de editores de revistas de medicina en el año 1978, con motivo de llegar a un consenso para la elaboración y presentación de las investigaciones y trabajos científicos que se quisieran publicar. Este grupo de profesionales, con el tiempo, pasó a llamarse ICMJE, siglas en inglés para el Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas. 

¿Qué es un sistema de números para las referencias?

Muchos estilos de citación utilizan un sistema de “autor/año” para la construcción de las citas. Es decir, que el crédito de una idea o información dentro del texto se le confiere a su respectivo autor con una cita inmediatamente después, en el que se indica el apellido del autor o autores y el año de publicación del trabajo. Esto es particularmente útil en campos sociales, porque permite que el lector sepa automáticamente a quién pertenece la información que acaba de leer.

Sin embargo, en las ciencias médicas esta ventaja es más bien irrelevante, dada la enorme cantidad de trabajos que se generan continuamente. Por este motivo, resulta más práctico un sistema de citas que utilice menos espacio en el texto. En la normativa Vancouver se ideó el uso de números para cada trabajo citado, sistema  que recibe el nombre de “referencia/número”, que se enumeran en el texto a partir del 1, de acuerdo con el orden de aparición en el texto completo. En el mismo sentido, el apartado de la bibliografía se presenta con las referencias ordenadas numéricamente en orden ascendente, de acuerdo con la aparición en el texto.